
Pero siguiendo la tónica habitual, las malas noticias siguen primando en cuestiones de naturaleza. En abril de 2010 se ha autorizado otra enorme central termosolar en los llanos de Guijo de Coria, el último reducto de estepas agrícolas en el norte de Cáceres. A pesar de años de insistencia, no se ha conseguido que la zona fuera incluida en la Red Natura 2000, aunque cuenta con suficientes méritos para ello (y nos consta que la Junta de Extremadura dispone de toda la información aquí indicada). Se trata de una importante zona de concentración estival y otoñal de machos de avutarda, al menos 42 han sido vistos simultáneamente. Estos machos seguramente proceden de poblaciones extremeñas situadas al sur, quizás de los Llanos de Cáceres o de la provincia de Badajoz; aunque debido a la carencia total de estudios sobre los movimientos de las avutardas extremeñas, es pura especulación. Durante la primavera se mantiene un pequeño núcleo reproductor de avutarda con 3 machos en 2010 y unas 10 hembras. La zona es de interés para la ganga ortega, con observaciones de bandos de unas 30 aves (la estima de población para la provincia de Cáceres es de 200-400 individuos, siendo observados en el censo de 2007 tan sólo 64 ortegas). Otras esteparias como chorlito dorado, calandria, collalba rubia y terrera común son comunes, incluso cría la collalba gris (excepcional en zonas bajas de Extremadura). por contra, los últimos años han sido muy negativos para el sisón y el aguilucho cenizo, que prácticamente han visto desaparecer sus poblaciones reproductoras, aunque en otoño aún pueden verse bandos de sisón de unos 30-40 ejemplares. Teniendo en cuenta las pequeñas dimensiones de la zona esteparia, la instalación de una central termosolar reduciría muchísimo el hábitat para las aves, a lo que habría que añadir las molestias, sobre todo el intenso ruído, provocado por esta instalación industrial.